Un estudio elaborado por la compañia para vender los éxitos de una crema antiarrugas no era imparcial, ya que lo realizó un empleado de Johnson&Johnson. Además la metodología era defectuosa.
En los últimos años, la publicidad de varios productos de belleza facial y corporal ha sido declarada engañosa en el Reino Unido y, como consecuencia, ha sido prohibida. Entre las empresas afectadas se encuentran Avon, Body Shop, Nivea, Clarin’’s, Chanel, Max Huber y Dior. Leer noticia completa…









