Las campañas ‘multicanal’ tienen mucho más éxito cuando somos conscientes de las preferencias de los clientes potenciales, y de su comportamiento. Esta conclusión, extraída de un reciente estudio de Forrester Consulting no debería suponer una sorpresa para nadie, pero la mayoría de las empresas en realidad ignora sus implicaciones.
Los profesionales del marketing apuestan por el Email
Sólo el 32% de los profesionales encuestados en julio de 2009 han declarado que conocen el comportamiento de sus clientes ante diferentes canales de venta, y sólo el 37% son conscientes de las preferencias de esos mismos clientes a la hora de ser contactados. Estos datos, correspondientes a EEUU nos hacen suponer que en España los ratios son todavía más pequeños.
Por ejemplo, en junio ExactTarget ha encontrado que las preferencias de los responsables de marketing sigue creciendo a favor de las ‘campañas’ de Email y SMS.
La palabra mágica es ‘permiso’
Los consumidores prefieren el Email en una proporción 3:1 sobre cualquier otro canal de marketing. Pero tener ‘permiso’ es clave. La mitad de los consumidores manifiestan que los correos electrónicos no solicitados son inaceptables incluso desde aquellas empresas con las que tienen un trato regular. Este ratio supone el doble que un año antes y es indicativo de cierta saturación ante el correo no solicitado.
A pesar del creciente uso de las redes sociales para comunicarse, los consumidores siguen reacios a recibir mensajes a través de estos sites. ExactTarget ha encontrado que el 70% de los usuarios de Facebook que eran ‘fans’ de una marca no le habían dado permiso para enviar comunicaciones a través de ese canal. Aquí también se pone de manifiesto la importancia del ‘opt-in’ explicito y de conocer las preferencias de canal.
La paradoja es que en una industria como la digital, en la que es más fácil que nunca enviar una variedad de mensajes (en formato y contenido), se hace imperativo que el área de marketing determine con mucha precisión el mensaje adecuado, a la persona adecuada y el momento adecuados para llegar a la gente.
Y por otra parte las redes sociales no se están convirtiendo -al menos de momento- en la varita mágica que muchos esperaban para el marketing digital.









