Trabajabámos en una empresa que estaba en su momento mágico, donde habíamos aterrizado 2 años antes y que había pasado de facturar 700 MM de las antiguas pesetas a 7.000 MM. Como lo leéis, 1000% de crecimiento en sólo 2 años, sin cambiar el producto, precio, mercado, marketing… “tan solo” rediseñando la comercialización del mismo, creando un equipo de ventas eficaz, motivado, correctamente dirigido y enfocado a la consecución de un doble objetivo:
1) Trabajar intensamente, rodeados de buenas personas con una meta común.
2) Un enfoque claro de consecución de unos objetivos comerciales que nos fijamos basándonos más en la potencialidad del producto que en los pobres resultados de ventas de los últimos 10 años.
Ni que decir tiene que después de haber creado aquel equipo y obtenido aquellos resultados impensables hasta para la Dirección General de la compañía, teníamos el ego un poco subido ¿quien no?, y decidimos que nuestra oportunidad de ser empresarios estaba allí, creando una empresa que ayudara a sus clientes a vender más y mejor…
Quemamos las naves cual Hernán Cortés, nos despedimos de nuestro trabajo, nos endeudamos hasta las cejas y montamos nuestro sueño: Grupo REGIO, una empresa de “Fuerzas de Venta Externas” o ”Task Force” como prefirais.
Nos pusimos a trabajar con una gran intensidad, fe e ilusión. Hacíamos telemarketing y presentaciones a grandes clientes potenciales todos los días y casi siempre recibíamos una respuesta parecida…”que interesante”.. ¿de verdad pueden externalizarse las ventas? ¿Quien lo está haciendo ya? …etc
Sin embargo, del “que interesante” a “me interesa probarlo” hay un abismo que todos los vendedores conocemos bien… y este tipo de decisiones no son fáciles de tomar.
La conclusión es que 6 meses después de la fundación de la empresa la cifra de ventas y proyectos firmados era de “CERO PATATERO”. Cualquiera que lo viera desde fuera, por mucha fe que tuviera en nosotros comenzaría a preguntarse si estábamos realmente trabajando en algo viable o no…hasta nosotros nos lo preguntábamos en ocasiones.
No perdimos la fe ni la confianza y seguridad de que podíamos hacerlo, TENIAMOS que hacerlo, y no dejábamos de presentar proyectos, pero el hecho es que el tiempo se agotaba en paralelo a nuestro entonces escaso “pulmón financiero”.
En mis peores pensamientos yo me decía que con 29 años y sin familia, no es un gran problema arruinarse, pero mi socio Pepe tenía ya mujer y 2 hijas que cuidar y esa responsabilidad debe pesar mucho…
Necesitábamos urgentemente financiación y nos la facilitó José Luis Gutiérrez (Guti) uno de nuestros amigos y “colaboradores altruistas”, que era un grupo de 5 personas que trabajaban con nosotros sin cobrar una sola peseta… con fe en el proyecto a pesar de la situación que antes os describía.
Así invirtió todo sus ahorros (la entrada de su casa) y se convirtió en el tercer socio de una empresa en graves dificultades…hasta ese momento, pero eso nos daba otros 4 meses de vida y era más de lo que necesitábamos.
Dos semanas más tarde firmábanos nuestro primer contrato con Visión Lab, y en ese mismo mes los dos siguientes, Procter & Gamble y por fin el primer contrato para ejecutar un outsourcing comercial de la mano de Unión Fenosa.
Hoy, en 2008, en este año de nuestro 10º Aniversario, miro atrás con el orgullo de saber que formamos parte de una empresa que trabaja con buenos partner-clientes, excelentes profesionales y mejores personas.
A todos los trabajadores y clientes que han hecho posible REGIO, nuestro más sincero agradecimiento y a los más de 700 vendedores que trabajan actualmente con nosotros, que les puedo decir, que ojalá sigan con el espíritu del ”dreaming of sales” todos los días de su vida profesional.
David Fernández Rubí
CEO








