Miedo a la Puerta Fría

enviado por: admin el 30 April 2009

 

Y todo esto es posible, existen numerosos ejemplos que demuestran que teniendo una buena formacion comercial, visitas o llamadas a puerta fría han obtenido beneficios históricos.

 Una muestra viva de la rentabilidad de esta estrategia, si se lleva a cabo de forma adecuada, la tenemos en Sabeer Bhatia  que convenció a un inversor sobre un proyecto de correo electrónico    gratuito llamado Hotmail. Sobran las palabras para hablar de si fue o no rentable.

Para mencionar otro ejemplo más antiguo nos podemos situar en 1862 en el que una visita a puerta fría hizo que un comercial con una idea sobre refinamiento de crudo consiguiese un inversor llamado J.D. Rockefeller, fundando la empresa Standard Oil.

Y es que no podemos llamar a una puerta con el miedo al no. Esa simple palabra no puede hacer mella en el ánimo de comercial profesional formado.

Hay que tomar la situación de la puerta fría con cierta perspectiva. Es necesario crear planes de abordaje, seleccionar horas de llamada o visita, evitar barreras que puedan interferir en el trato directo con cliente potencial.

Encontrar puntos en común con el interlocutor es fundamental, aunque no debemos perder el norte, puesto que el posible cliente sabe que vamos a vender, y si andamos por las ramas puede pensar que estamos intentando engatusarlo.

Tal y como dice un blog recientemente, la acción comercial de la puerta fría es como la seducción. Un delicado proceso de acercamiento, y conquista con un fin claro, hacer que el cliente se enamore de nuestro producto.

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