Puestos a plantearse qué empleados son prescindibles -y este ejercicio de imaginación suena tan real que resulta, ciertamente, inquietante-, directivos y empresarios podrían enzarzarse en largas discusiones, pero, al menos, tendrían una cosa clara: a quién salvarían de la quema. Y los afortunados, los que se librarían de esta purga no serían los mejores técnicos, sino los vendedores. «La única profesión que no tiene paro», asegura Paco Muro, presidente de Otto Walter, consultora especializada en comportamiento directivo y comercial.Pasados ya los dulces momentos que hicieron verdad aquello .. Leer noticia completa…
análisis de una profesión sin paro Una pieza imbatible en el tablero de la empresa La formación no es un obstáculo
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