A la hora de poner en valor un cliente, los criterios son de los mas variopintos, pero lo normal en época de crisis es que los margenes se ajusten y comencemos a pensar en a que clientes merece la pena conservar y cuales son un verdadero lastre para nuestra empresa.
Si consideras que Una Venta es una Venta, entonces, qué no diríamos de un CLIENTE?
Un cliente sí que es un cliente, no?
El link anterior se justifica porque, este post, guarda relación con otro, de este mismo vendedor, o sea yo, en el que supeditaba el valor real de una venta, al valor que representa para el cliente, más allá del precio que haya pagado por el producto o servicio adquirido.
Además, en él se hacía referencia a la necesidad de que, una vez cerrada, para que una venta sea considerada como realmente valiosa, debe incrementar el valor de nuestra organización.
“¿Quiénes somos? La suma de nuestros clientes”…..así reza en una presentación comercial de mi compañía, REGIO Sales & Services, y así lo creo, sinceramente.
Pero, todos los clientes de una compañía “suman”?
Obviando otras, desde una perspectiva exclusivamente económica, desde luego que no.
Y, si el objeto de una empresa, no el de una ONG, es el empleo de recursos para la obtención de un beneficio, entonces, ¿qué tipo de cliente es aquel con quien trabajamos, aún cuando el saldo de su cuenta, si echamos bien la cuenta, es negativo?
Pues, ese cliente, es el CLIENTE GORRÓN.
Y, con todo, lo más preocupante no es su dudosa rentabilidad, no, lo más preocupante es que, invariablemente, el cliente gorrón consume una cantidad de recursos de nuestra compañía muy superior a la media lo que, de hecho, supone un elevado coste de oportunidad.
Así, veremos limitada nuestra capacidad de captar nuevos clientes y, lo que es mucho peor, reduciremos la atención prestada a nuestros clientes valiosos, hasta el punto de no ser capaces de alcanzar a comprender que los clientes pueden llegar a ser vistos como cierto valioso animal, del que todo se aprovecha… y lo haremos de forma perceptible por estos.
Enviamos, así, una peligrosísima señal a nuestros clientes de verdad, quienes se sentirán defraudados y, salvo que se den las condiciones de mercado que lo hagan imposible, buscarán alternativas que optimicen su gestión de compra.
Si es un error olvidarnos de nuestros ya clientes a la hora de buscar nuevas oportunidades de negocio, y lo es por el despilfarro que representa, este mismo error adquiere dimensiones gigantescas cuando, el motivo de esta falta de atención, es la existencia de un cliente GORRÓN.
Ernesto Calvo
Director Comercial
jofska dijo
He leido tu articulo y me surge una pregunta, ¿para ti es cliente gorron aquel que te proporciona ventas puntuales, con margenes de contribucion positivos aunque inferiores a los de tus clientes actuales, que no te obligan a aumentar tu estructura ? Gracias y un saludo2008-06-25 13:18:41
ECM dijo
Hola, jofska, cuánto tiempo sin leerte por aquí.... mi artículo pone el acento en que una venta no es una buena noticia por sí misma y, en este sentido, todo dependerá del contexto en que se dé la situación que señalas. Si, como dices, las ventas son puntuales, el que no incrementemos la estructura puede indicar, precisamente, una disminución sensible en el servicio que prestamos a otros clientes. Si esto es así, definitivamente SÍ estamos, en mi opinión, ante un cliente GORRÓN, a quien habremos dado a entender, muy posiblemente el departamento comercial, que porque “de vez en cuando” utiliza nuestros servicios, estos pierden valor para él y, consecuentemente, puede pagar menos de lo que debería, de ahí su margen de contribución positivo… pero menos, mucho menos. Por lo tanto, salvo que se trate de cubrir, como sea, los costes fijos de nuestra –ociosa- estructura, estaremos fidelizando, exclusivamente en base a precio, a un cliente poco rentable que, además, pone en peligro la permanencia de otros que sí son conscientes del valor de nuestros servicios, y de la tasa de retorno que representan para su organización, independientemente del precio que ha pagado por ellos. Así lo veo yo, un saludo, ECM2008-06-26 12:41:06
Lobo dijo
Estoy bastante de acuerdo en la tesis del articulo, sin embargo, a mi me surgen automatizaciones. El cliente gorrón en ocasiones nos aporta elementos que no son propios de la rentabilidad directa. El ejemplo es la venta prácticamente sin margen a clientes de referencia en mercados concretos. También esta el cliente gorrón que no nos deja ganar dinero pero inunda el mercado con nuestro producto provocando una indirecta publicidad o generando el mercado de repuestos. Si solo vemos la cuenta de resultados, a este tipo de clientes los mandaríamos al cajón del olvido, pero creo que tenemos que mirar los resultados indirectos.2008-06-29 12:55:59
ECM dijo
Estoy de acuerdo, estimado Lobo; aspectos como los que mencionas pueden suponer un motivo justificado de la inversión realizada en un cliente, precisamente, para que ese cliente forme parte de nuestra cartera, pero ese no es el tipo de cliente –ni la situación- a los que me quiero referir en el artículo; no se trata de reglas o de normas, siempre existirán diferentes estrategias para diferentes mercados o situaciones. Me refiero a las consecuencias que para nuestra compañía puede tener el que se alcancen los objetivos de venta……si esto se logra a través de ventas mal hechas y/o han sido hechas a clientes gorrones; estos exigirán recursos que no pagan y "gorronean" a nuestros otros clientes, que son quienes los pagan y dejan de percibirlos con lo que, lógicamente, se marcharán. Un saludo,2008-06-30 18:47:49
Anonimo dijo
Acabo de leer el articulo y los comentarios.. me surgen varias preguntas.. tengo que decir que el cliente gorron lo que mas recursos gasta se mide en tiempo ..y en nuestra profesion el tiempo es lo mas valioso q tenemos pero en cuestion del cliente gorron.. como identificarlo a tiempo sin que sea demasiado tarde?? y una vez identificado como eliminarlo sin dañar la imagen del producto/servicio ..2008-07-06 01:36:43
ECM dijo
Lo que, definitivamente, dañará la imagen de nuestra compañía, será la pérdida de aquellos otros clientes que, ante el deterioro del servicio por las razones aludidas, se sientan engañados y nos dejen. Si la situación se debe a la actitud descrita y, en modo alguno !!, a causas imputables a nuestra organización, esta debe reconducirse con el cliente, o pedirle que busque otro socio tras demostrale, de forma absolutamente transparente, el perjuicio que supone para nuestra organización. Un saludo, ECM2008-07-08 11:23:30
Peru dijo
Mi planteamiento sobre los clientes es distinto. Si anilizas tu cartera de clientes verás que un 20% ó 25% de tus clientes te aportan casi el 80% de tus ventas. En épocas de crisis, son los clientes a los que debes prestar una mayor atención sin olvidar el resto, y esto debe hacerlo cada comercial de su propia cartera. Por tanto, hablamos de la teoría del 20-80. Todos tenemos clientes que nos aportan poco valor a la empresa, pero nos exigen mayor tiempo.2008-08-25 23:12:46
ELOY dijo
No hay cliente malo o bueno, lo importante es dar con el cliente adecuado en el momento apropiado. Si creo que no deberias despreciar a ningún cliente porque no sabes que cuenta te puede dar de comer en el futuro. Gracias, saludos.2008-09-02 13:57:03
elcomercial.info TV
Escena de la pelicula: Glengarry GlenRoss, "una reunion de ventas"
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