Jueves, 1 de diciembre de 2011.
Aquel día le habían molestado bastante los lumbares… eso era extraño, pensó. Lo que, sin embargo, no le resulto extraño, fue su hora de llegar a casa…
Evolución de un vendedor
Aquélla noche… como casi todas, Iván llegó pasadas las diez, se preparó un té y conectó el ordenador, a la vez que colocaba cuidadosamente en la mesa los contratos de las tres ventas que había cerrado ese día.
Mientras el lento portátil terminaba de arrancar, aprovechó para dar un pequeño sorbo a su taza y tratar de adivinar cual sería el resultado de ventas del resto del equipo ese día, aunque ese pequeño juego, que tanto le había divertido en su época de vendedor, se había vuelto mucho menos ameno desde hacía 2 meses, cuando había sido promocionado a Jefe de Equipo.
-Me lo gané a pulso-, pensó, mientras recordaba aquellos 7 meses en los que había trabajado como vendedor, con tan brillantes resultados que, después de convocar un proceso de selección entre candidatos internos y externos, su empresa le había dado la excelente noticia:
- Felicidades, ¡Un ascenso!, más remuneración fija y…. la incorporación de tres nuevos vendedores a tu cargo para que los dirijas- le había espetado su jefe a la vez que le regalaba la mejor de sus sonrisas.
El sonido del Windows dando por finalizado el arranque del ordenador le devolvió a la realidad.
Ya esta, pensó. Abrió el correo y escudriño con atención los reportes de sus tres vendedores, recibidos entre las 19:21 y las 20:03 horas.

Todos queremos la “receta” para cocinar este plato, pero para que una receta salga bien hay que poner los ingredientes adecuados, en el orden correcto y emplear el tiempo necesario… nada mas y nada menos…
Obtener feedback continuo de una serie de criterios es vital para una empresa si realmente quiere fidelizar a sus clientes, y buscar formas de mejorar las relaciones con ellos.